Una mamá que nació en un pueblito africano de Guinea Ecuatorial, rodeado de hermosos árboles y ríos. En la época de lluvias, los niños y niñas jugaban bajo la lluvia torrencial y se ensuciaban con «potopoto» para desesperación de sus madres
Muy de joven y con el corazón partido, mi mamá vino a estudiar a España, trayendo consigo una fuerte herencia cultural: el poder mágico de la palabra y de los cuentos africanos
Aunque yo nací en España, mi mamá siempre nos contaba hermosas historias al caer el Sol, sobre una tierra lejana con enormes árboles y pícaras tortugas capaces de hablar y de vencer con su astucia al leopardo, torpe e impulsivo.
Con el tiempo, mi hermanas y yo crecimos recordando las historias de ese nuestro otro país, al que muchos nos animaban a volver a pesar de ser oficialmente españolas.
Mientras los españoles se olvidaban del país africano, aquellos con raíces cercanas al país del Ceiba, nos veíamos perdidos, al tratar de encontrar entre nuestros libros infantiles, aquellas historias hermosas con personajes, paisajes y palabras que nuestras familias trataban de reproducirnos, frunciendo el ceño para hacer memoria.
¿Dónde estaban las princesas negras de hermoso pelo ensortijado? ¿Los hombres y mujeres negros que con valentía se enfrentaban a sus miedos y a los peligros del bosque? ¿Dónde se hablaba de Guinea Ecuatorial en mis textos escolares? Yo quería ser científica, ingeniera, escritora, viajar por todo el mundo. Descubrir otros mundos inexplorados. ¿Estaría mi destino supeditado al destino de esos niños y niñas hambrientos que me enseñaban en la televisión? Mamá, ¿soy bonita?, ¿soy importante?, ¿soy lista?, ¿merezco estar aquí?
Y es en ese punto. Donde empieza la otra historia.
Alejandra (Evui) Salmerón Ntutumu
Madre de POTOPOTO
¿Qué es PotoPoto?
POTOPOTO es una palabra coloquial utilizada en Guinea Ecuatorial y otros países de África que significa «barro» o «arcilla».
Somos un innovador proyecto socioeducativo editorial creado con el fin de educar en la diversidad y empoderar a la comunidad afro y afrodescendiente.
Queremos hacer llegar los cuentos africanos o afrocuentos a los niños y niñas de todo el mundo, para transmitir parte de nuestra herencia cultural y educar en valores porque:
Son las historias pequeñas, las que hacen el mundo grande.